La sociedad la construye el hombre y no al revés. El concepto de sociedad dependerá de lo que entiende por persona. La sociedad es " la asociación de personas que buscan el logro de fines particulares y comunes", así como conformar una "estructura de carácter jurídico". Hoy enfrentamos un problema debido a que hemos fabricado una sociedad "rentable" como consecuencia del materialismo y racionalismo exacerbados.
Su origen puede partir desde dos puntos de vista: aquella que reconoce la naturaleza social inherente al hombre y la que considera que lo hace a razón de un pacto social o tratado conveniente. Hay aspectos inmateriales de la persona que justifican su sociabilidad. La inteligencia, voluntad y sentimientos hacen referencia al otro. El sentir interior y de los hechos históricos, la grandeza del conjunto, el logro de las metas altas imposibles individualmente y dignas del hombre, afirman la complementariedad humana. Solo cuando se comprende el carácter de responsabilidad, de deber y compromiso que impregna la actividad de la persona, se llega a armonizar.
El conjunto social reclama un orden, una conveniencia de unos para otros. Estructurar la sociedad de la mejor manera puede generar conflictos cuando los intereses son particulares y egoístas. Sin los principios de orden como la igualdad y la diversidad, no habría sensación de conjunto. La igualdad posibilita la comunicación y la diversidad, la novedad. Todo hombre precisa de la cooperación para el logro de objetivos personales y comunes. Es una inclinación natural a perfeccionar el mundo, la realidad. No somos ajenos al desarrollo, al bien común, progreso social, ecología, sostenibilidad, etc., el ideal de armonía social se alimenta de las diferencias y complementariedad entre todos. La tensión permanente entre los talentos personales y las necesidades sociales evidencian la naturaleza social humana.
EL FIN DE LA SOCIEDAD, ES LA PERSONA , porque nace y se estructura en base a ella.
La sociedad es un medio para el hombre y no al contrario: un medio que permita el progreso común y el desarrollo de cada individuo.
El concepto de perfección de la sociedad es un concepto que evoluciona con el paso de la historia. Las metas personales y organizacionales van viviendo el ritmo de los tiempos. Balmes dijo que la sociedad perfecta es aquella que ha logrado el mayor bien para el mayor número de personas.
Desde el momento que los demás forman parte de nuestra responsabilidad, están unidos a nuestro porvenir.
El porvenir de la sociedad está en conseguir ciudadanos libres y responsables. La libertad hace posible la vida en sociedad. Para ello, debe haber unidad, paz y orden. La libertad no se entiende como independencia sino todo lo contrario, puesto que estamos vinculados los unos con los otros. Con ello no se quiere decir que el hombre pierda autonomía; es autónomo y libre dentro de las normas jurídicas. La libertad es compatible con la diversidad de funciones en la sociedad. Quien esté al mando y quien obedece harán uso de ella. Por ello, la libertad une y no separa a los hombres, no es independencia, pues se opondría al principio de autodominio y autogobierno. El sentido de responsabilidad para con los otros es lo único que pone límites a las acciones del hombre sin disminuir su libertad.
A través de un comportamiento social prudente, se perfecciona la persona en sociedad.
Las metas de la sociedad pueden ser variadas así como los la escala de valores, ambas paralelas a la de los fines humanos: en un primer orden, posibilitar la vida humana y que ésta encuentre su sentido final, y como valores inferiores, como la prudencia política, la cultura, la tradición, la historia, ideologías e intereses.
La sociabilidad humana lo lleva a desarrollar un espíritu de servicio así como la valoración del conjunto.
La igualdad de naturaleza y la diversidad de talentos anima un orden que conforma un cuerpo social con partes diversas o funciones. Cada persona tiene un puesto en la sociedad. Existe una disposición de talentos que sitúa las relaciones de mando-obediencia. No se pueden reducir los talentos a un exclusivo éxito personal sino como oportunidad para la riqueza del conjunto. La persona que más servicios realiza pone en acción mayor cantidad de talentos y consecuencia alcanza mayor crecimiento...Los cambios continuos en la sociedad exigen la adaptación de las personas al progreso tecnológico y cultural, que puede originar tensión, desequilibrios si no se toman en cuenta los fines sociales para elección de medios...Por ello, en materia educativa, es necesario buscar la consistencia de la nuevas exigencias y las capacidades para responder a ellas.
domingo, 1 de septiembre de 2013
.::PERSONA::.
¿Qué es la persona humana? Definirla resulta un poco tedioso debido a que hay una multiplicidad de conceptos y posturas entre ellas religiosas, agnósticas y materialistas que abarcan dicho concepto. Sin embargo, es importante resaltar que las dos últimas niegan la trascendencia, el espíritu del hombre o aportan conceptos muy pobres sobre la complejidad humana. Considero que junto con los anhelos de la inteligencia y los sentimientos, es hombre es esencialmente libre. Por ello, me apoyaré en la postura que admite la naturaleza espiritual del hombre.
La persona humana es una unidad: materia y espíritu. Es una substancia individual de la naturaleza racional. Por un lado, la individualidad exige una unidad y una carácter auténtico e irrepetible. Por el otro, la racionalidad resalta la espiritualidad y con ella la inteligencia, voluntad y libertad. Ambas características simultáneas forman parte de la persona.
Debido a su composición (materia y espíritu) y naturaleza inacabada, es la tarea del hombre: construirse a partir de sus facultades inherentes, perfeccionarse y trascender. Ésta es su condición.
La persona humana tiene ciertas características o propiedades. Posee un carácter social, inteligencia, voluntad y libertad.
Su carácter social, nace de su naturaleza espiritual. El conocimiento es necesario para socializar, y buscar metas elementales comunes como sociedad.
Su inteligencia sirve de apoyo a las facultades inmateriales. La creatividad, habilidades como solución de problemas, el recuerdo, la reflexión...Sin dicha capacidad no habría presencia de la continuidad para percibir su historia y propia finalidad. Comprender es encontrar el yo en el fin. La inteligencia como instrumento fundamental para la vida, puede llevarnos a confundir al hombre como víctima de sus deseos y necesidades, pues solo buscaría medios, la contemplación del ser se sustituiría por la posesión: de autoafirmación y goce.
Su voluntad, es la segunda potencia del alma. El conocimiento despierta los apetitos: una inclinación positiva o negativa hacia lo conocido. El conocimiento sensible da lugar a los apetitos sensibles, los conocimientos intelectuales a la voluntad, como carácter inmaterial de la inteligencia, pues busca los bienes espirituales. El bien se encuentra fuera y con la capacidad de perfeccionar al hombre. La voluntad dona, entrega, recepciona. La voluntad participa en la valoración así como el juicio de la inteligencia. La voluntad constituye la fuerza de acción del hombre.
Su libertad, posibilidad de elección, implica un dominio interior y de sus acciones (obras). La posibilidad de autodeterminarse, de ser autónomo. Debe nutrirse con los conocimientos para desarrollar su intelecto, y poder comprender su ser y quehacer de un modo trascendental.
Grados de libertad.
El hombre es escasamente libre porque se posee limitadamente. Si la libertad significa autoposesiòn, la del hombre es muy escasa. Al no ser una autocreación, queda profundamente para sí mismo desconocido.
La persona es libre cuando adquiere la capacidad suficiente para realizar su deber: comprender su inteligencia y querer con su voluntad. Así aparece la existencia del deber. La libertad permite la ejecución con rectitud y responsabilidad de sus metas propias para su perfección personal. Se ejerce por la adquisición y cumplimiento de sus compromisos.
La persona humana es una unidad: materia y espíritu. Es una substancia individual de la naturaleza racional. Por un lado, la individualidad exige una unidad y una carácter auténtico e irrepetible. Por el otro, la racionalidad resalta la espiritualidad y con ella la inteligencia, voluntad y libertad. Ambas características simultáneas forman parte de la persona.
Debido a su composición (materia y espíritu) y naturaleza inacabada, es la tarea del hombre: construirse a partir de sus facultades inherentes, perfeccionarse y trascender. Ésta es su condición.
La persona humana tiene ciertas características o propiedades. Posee un carácter social, inteligencia, voluntad y libertad.
Su carácter social, nace de su naturaleza espiritual. El conocimiento es necesario para socializar, y buscar metas elementales comunes como sociedad.
Su inteligencia sirve de apoyo a las facultades inmateriales. La creatividad, habilidades como solución de problemas, el recuerdo, la reflexión...Sin dicha capacidad no habría presencia de la continuidad para percibir su historia y propia finalidad. Comprender es encontrar el yo en el fin. La inteligencia como instrumento fundamental para la vida, puede llevarnos a confundir al hombre como víctima de sus deseos y necesidades, pues solo buscaría medios, la contemplación del ser se sustituiría por la posesión: de autoafirmación y goce.
Su voluntad, es la segunda potencia del alma. El conocimiento despierta los apetitos: una inclinación positiva o negativa hacia lo conocido. El conocimiento sensible da lugar a los apetitos sensibles, los conocimientos intelectuales a la voluntad, como carácter inmaterial de la inteligencia, pues busca los bienes espirituales. El bien se encuentra fuera y con la capacidad de perfeccionar al hombre. La voluntad dona, entrega, recepciona. La voluntad participa en la valoración así como el juicio de la inteligencia. La voluntad constituye la fuerza de acción del hombre.
Su libertad, posibilidad de elección, implica un dominio interior y de sus acciones (obras). La posibilidad de autodeterminarse, de ser autónomo. Debe nutrirse con los conocimientos para desarrollar su intelecto, y poder comprender su ser y quehacer de un modo trascendental.
Grados de libertad.
El hombre es escasamente libre porque se posee limitadamente. Si la libertad significa autoposesiòn, la del hombre es muy escasa. Al no ser una autocreación, queda profundamente para sí mismo desconocido.
La persona es libre cuando adquiere la capacidad suficiente para realizar su deber: comprender su inteligencia y querer con su voluntad. Así aparece la existencia del deber. La libertad permite la ejecución con rectitud y responsabilidad de sus metas propias para su perfección personal. Se ejerce por la adquisición y cumplimiento de sus compromisos.
domingo, 30 de junio de 2013
Fundamentación Antropológica de la Educación
Es necesario conocer las bases antropológicas como fundamentación en el quehacer educativo. Qué es el hombre en sus tres aspectos: biológico, cultural y filosófico.
Es necesario conocer las bases antropológicas como fundamentación en el quehacer educativo. Qué es el hombre en sus tres aspectos: biológico, cultural y filosófico.
Desde una perspectiva biológica, explica al hombre en relación a su ambiente, el componente anátomo-fisiológico, individualidad y sociabilidad. Con respecto al primero, posee gran diferenciación del entorno y flexibilidad con el ambiente. Segundo, debido a su plasticidad cerebral, racionalidad y dominio instintivo, el hombre es el ser vivo más dúctil y menos predeterminado capaz de aprender conductas. Esta capacidad de aprender y socializar lo ayuda a desarrollarse y madurar. Tercero, entiéndase a la individualidad como el sentido de unidad de su existencia, además de ser activo para subsistir y vivir, el hombre ha de hacerse durante toda su vida. El cuarto, debido a su necesidad de adquirir modos de conducta que le permitan vincularse socialmente para lograr su desarrollo integral ( caso de los niños salvajes). El hombre necesita de la educación dada su autonomía y carácter inacabado que no se determina por sus estructuras biológicas únicamente; sin embargo, es vital puesto que garantiza su supervivencia y la del grupo.
Desde una perspectiva cultural es capaz de transformar la naturaleza. adaptar su medio natural y manifestar su persona en dicha acción expresiva del mundo del hombre que es la cultura. Además es capaz de producir cultura como resultado del ejercicio de sus facultades espirituales en orden al propio perfeccionamiento. Por ello adquiere patrones morales, lingüísticos, sociales para su existencia.
Desde una perspectiva filosófica, abarca la naturaleza humana y la persona del hombre. ¿Qué es el hombre? Su naturaleza es totalitaria. El hombre es tarea para sí mismo puesto que posee facultades para adquirir hábitos para alcanzar un sentido propio puesto que anhela la perfección de sí mismo. La persona humana por otro lado, es individual. El ser persona implica ser sujeto de naturaleza racional, es decir que está dotado de razón y voluntad con las siguientes características: interioridad, exterioridad, libertad, capacidad de entrega. Además está abierto al diálogo debido a la intersubjetividad, busca la reciprocidad en su entrega. El hombre no alcanza la plenitud centrado en su persona, sino en el servicio.
La persona como fin para sí misma hace notorio la capacidad de autonomía o autodeterminación, el hombre posee la condición de conducirla y ser tratado como un medio para un fin en sí mismo. Esto merece respeto. Su dignidad, cuyo fundamento es Dios, ( quien dota al ser humano con facultades como el entendimiento y voluntad), merece respeto. Además, su dignidad posee una doble dimensión: ontológica e inherente al ser humano y la moral que lo faculta para el uso de la libertad. La libertad lo capacita para obrar por deber y no por instinto. Por tanto, la persona humana ha querido ser un fin, en sí y por sí misma ( en este modo particular); no para estar a disposición de nadie sino para fundar la exigencia de un respeto absoluto hacia su persona.
Finalmente, sobre la posibilidad y necesidad de la educación, debido a sus características biológicas ( como organismo inespecífico para subsistir) y a su pobreza instintiva, el hombre tiene una necesidad de aprender hábitos. La educación es necesaria para vivir como somos pues biológicamente no somos autosuficientes. Por su naturaleza humana, el hombre es educable y educando. El primero, que pueda recibir influencias de otro para modificar su comportamiento y conducta. El segundo, de ser educado por el agente educador.
El hombre es educable no solo por su complejidad biológica sino debido a su naturaleza espiritual: es un ser inacabado que busca perfeccionarse y encontrar la verdad. La educación debe perfeccionar al hombre de un modo integral, en cada una de sus dimensiones. Además requiere de intención y la acción perfectiva del hombre hacia el hombre (educatividad).
El hombre es educando y agente principal de la educación ya que para lograr la perfección de la persona es necesario la voluntad del interesado.
A medida que como maestros entendamos la visión antropológica del quehacer educativo, podremos ser instrumento y parte del proceso de perfeccionamiento del hombre. Debido a sus características biológicas, el hombre está llamado a educarse. si así se lo propone, él es dueño de sus metas, las cuales lo llevan a actuar no impulsivamente sino reguladamente con perseverancia, aprovechando al máximo sus potencias y posibilitando como recompensa su autorealización, personalización, significación y socialización, es decir su desarrollo pleno.
Desde una perspectiva biológica, explica al hombre en relación a su ambiente, el componente anátomo-fisiológico, individualidad y sociabilidad. Con respecto al primero, posee gran diferenciación del entorno y flexibilidad con el ambiente. Segundo, debido a su plasticidad cerebral, racionalidad y dominio instintivo, el hombre es el ser vivo más dúctil y menos predeterminado capaz de aprender conductas. Esta capacidad de aprender y socializar lo ayuda a desarrollarse y madurar. Tercero, entiéndase a la individualidad como el sentido de unidad de su existencia, además de ser activo para subsistir y vivir, el hombre ha de hacerse durante toda su vida. El cuarto, debido a su necesidad de adquirir modos de conducta que le permitan vincularse socialmente para lograr su desarrollo integral ( caso de los niños salvajes). El hombre necesita de la educación dada su autonomía y carácter inacabado que no se determina por sus estructuras biológicas únicamente; sin embargo, es vital puesto que garantiza su supervivencia y la del grupo.
Desde una perspectiva cultural es capaz de transformar la naturaleza. adaptar su medio natural y manifestar su persona en dicha acción expresiva del mundo del hombre que es la cultura. Además es capaz de producir cultura como resultado del ejercicio de sus facultades espirituales en orden al propio perfeccionamiento. Por ello adquiere patrones morales, lingüísticos, sociales para su existencia.
Desde una perspectiva filosófica, abarca la naturaleza humana y la persona del hombre. ¿Qué es el hombre? Su naturaleza es totalitaria. El hombre es tarea para sí mismo puesto que posee facultades para adquirir hábitos para alcanzar un sentido propio puesto que anhela la perfección de sí mismo. La persona humana por otro lado, es individual. El ser persona implica ser sujeto de naturaleza racional, es decir que está dotado de razón y voluntad con las siguientes características: interioridad, exterioridad, libertad, capacidad de entrega. Además está abierto al diálogo debido a la intersubjetividad, busca la reciprocidad en su entrega. El hombre no alcanza la plenitud centrado en su persona, sino en el servicio.
La persona como fin para sí misma hace notorio la capacidad de autonomía o autodeterminación, el hombre posee la condición de conducirla y ser tratado como un medio para un fin en sí mismo. Esto merece respeto. Su dignidad, cuyo fundamento es Dios, ( quien dota al ser humano con facultades como el entendimiento y voluntad), merece respeto. Además, su dignidad posee una doble dimensión: ontológica e inherente al ser humano y la moral que lo faculta para el uso de la libertad. La libertad lo capacita para obrar por deber y no por instinto. Por tanto, la persona humana ha querido ser un fin, en sí y por sí misma ( en este modo particular); no para estar a disposición de nadie sino para fundar la exigencia de un respeto absoluto hacia su persona.
Finalmente, sobre la posibilidad y necesidad de la educación, debido a sus características biológicas ( como organismo inespecífico para subsistir) y a su pobreza instintiva, el hombre tiene una necesidad de aprender hábitos. La educación es necesaria para vivir como somos pues biológicamente no somos autosuficientes. Por su naturaleza humana, el hombre es educable y educando. El primero, que pueda recibir influencias de otro para modificar su comportamiento y conducta. El segundo, de ser educado por el agente educador.
El hombre es educable no solo por su complejidad biológica sino debido a su naturaleza espiritual: es un ser inacabado que busca perfeccionarse y encontrar la verdad. La educación debe perfeccionar al hombre de un modo integral, en cada una de sus dimensiones. Además requiere de intención y la acción perfectiva del hombre hacia el hombre (educatividad).
El hombre es educando y agente principal de la educación ya que para lograr la perfección de la persona es necesario la voluntad del interesado.
A medida que como maestros entendamos la visión antropológica del quehacer educativo, podremos ser instrumento y parte del proceso de perfeccionamiento del hombre. Debido a sus características biológicas, el hombre está llamado a educarse. si así se lo propone, él es dueño de sus metas, las cuales lo llevan a actuar no impulsivamente sino reguladamente con perseverancia, aprovechando al máximo sus potencias y posibilitando como recompensa su autorealización, personalización, significación y socialización, es decir su desarrollo pleno.
El hombre necesita de la educación de su razón, voluntad y fe. Él posee las facultades de discernimiento, comunicación y espiritualidad, las cuales abren las posibilidades que ha de elegir y crecer. Su naturaleza humana es la fundamentación de su necesidad de aprender hábitos que le permitan conducirse en la vida, hacer uso pleno de su libertad pudiendo crecer y aprender de sus desaciertos constantemente. Debido a que es un ser digno gracias a Dios, tiene la capacidad de hacer de su vida, una vida virtuosa y convivir dentro de un grupo poniendo en práctica principios morales y valores. Como maestros, tenemos una misión: profundizar en el ser del educando y de nosotros mismos, para comprenderlos mejor en sus distintas dimensiones y de este modo, generar oportunidades de aprendizaje que los ayuden a superar sus limitaciones para que rompan sus fronteras y descubran una conciencia más amplia y cada vez más universal. Debemos ser el ejemplo a seguir como maestros. Somos los docentes que contribuimos a motivar a los alumnos a querer aprender, ayudándolos a educar su voluntad así como su intelecto, y es en esta tarea educativa que alcanzamos nuestra realización personal.
Noción de Educación para Santo Tomás de Aquino y R.S. Peter
Santo Tomás de Aquino concibe o se aproxima al concepto de educación no de modo directo e inmediato sino en sus textos, donde hace referencia a lo que supone es la educación. Es:
la conducción y promoción de la prole al estado perfecto del hombre en cuanto al hombre, que es el estado de virtud.
El primer término, conducción posee un doble sentido: el primero, al acompañamiento como agente educador (maestro, padres, sociedad) en el proceso educativo y el segundo, a la conducción del alumno ( a sí mismo) que es capaz de aprender a aprender, dirigiendo su voluntad hacia el logro de los aprendizajes. El primero se relaciona con educare y el segundo con educere que son dos términos griegos que dan origen a la educación. También la conducción hace referencia a la intencionalidad consciente de quien educa y el que es educable, puesto que hay una meta, una finalidad, un propósito para esta actividad.
El segundo término, promoción, no solo se refiere a la anticipación de dicha finalidad- que como en la escuela formalmente se explícita a modo de objetivos y/o logros de aprendizaje por nivel o etapa escolar,- sino a la conclusión de cada etapa o año electivo de manera que los alumnos puedan acreditarse y garantizar la conclusión satisfactoria de dichos estudios.
"La prole" es el pueblo conformado por las familias que son el núcleo de la sociedad. Es el conformado por las familias que son el núcleo de la sociedad. Es en el seno familia donde se imparten los valores y primeros aprendizajes. Los padres son los primeros educadores. La conducción y promoción de la prole abraza la idea de que la educación no es exclusiva sino inclusiva. La sociedad es que salvaguarda el derecho a educar y ser educado. Por eso hace respetar y promover el cumplimiento del derecho de educarse a través de sus autoridades. Los padres tienen el deber de educar a sus hijos y éstos, a recibir una buena educación, así mismo a recibir oportunidades para su desarrollo integral. La prole es la dimensión social inmersa en la noción de educación.
" Al estado perfecto del hombre en cuanto al hombre" es porque la educación transforma el corazón y la razón del hombre y lo humaniza, pero en este proceso transformador y humanizador es necesario otro hombre que lo conduzca y le ayude a liberarse de la ignorancia para acercarse a la verdad, que solo será capaz de descubrir cuando se haya educado. En otras palabras, el hombre descubre su naturaleza inacabada pero perfectible a través de la educación que ha preparado su intelecto, su voluntad y fe para reconocer su propia condición humana. A partir de este hecho, puede potenciar sus fortalezas, reconocer sus debilidades y límites, encontrar un propósito en su vida.
"Que es el estado de virtud". Entendiendo a la educación como el proceso de humanización totalitario y necesario de hombre que lo conduce hacia su propio perfeccionamiento, encuentro de un propósito y prestación de su servicio para el progreso de su sociedad, es un proceso de estado virtuoso que procura el bien lo que no se lograría sin haber educado su voluntad, razón y fe, y la educación un proceso virtuoso, ha de procurar el bien. Al ser educado el hombre es capaz de dirigir todas sus acciones de manera ética, es capaz de tomar posesión de las virtudes y perfeccionarse a sí mismo y en servicio a los demás, también a ser modelo de vida.
Otra noción de educación es la de Richard Stanley Peters * que es complemento a la visión atomista desde el punto de vista del "hombre educado" quien recibe la educación.
"El hombre educado" lleva " una forma de vida valiosa y deseable por sí misma" como necesidad inmanente del hombre de desarrollarse integralmente y perfeccionarse dada su naturaleza inacabada. Esl hombre no educado no se educa por una finalidad utilitaria (ejemplo: para especializarse en un trabajo) sino para un fin bueno para sí mismo, que todo hombre anhela, porque es un deseo impreso en su configuración: el de perfeccionarse e ir al encuentro con la verdad.
Una vida es valiosa cuando el hombre le otorga un propósito a su existencia. Entonces toma una actitud positiva hacia el actuar del día a día. Es la preparación para vivir con dignidad a su tarea diaria.
Los aprendizajes del hombre educado deben fomentar en conocimiento, habilidades o destrezas operativas, para su desarrollo integral. Un hombre que posee habilidades técnicas destacadas pero no sabe por qué ejecuta dicha actividad no es un hombre educado. No solo porque no es capaz de explicar el porque de sus actos y actividad sino no es capaz de dirigir sus acciones con creatividad e innovación para aportar a las distintas parcelas del conocimiento.
(*) La educación es la "iniciación" del hombre para conocer y comprender, entrenarse para un acto concreto (técnico y científico) que lo prepara para dirigir sus acciones.Sin embargo, Peters no abarca una dimensión antropológica ni social como sí lo hace Santo Tomás de Aquino, sin haberlo explicitado. Por este motivo, se ha intentado darle una dimensión antropológica y social a la noción de R.S. Peters en el desarrollo de este blog.
domingo, 23 de junio de 2013
Filosofando sobre la Educación: Filosofía de la Educación
El quehacer pedagógico es una actividad compleja que requiere del compromiso del maestro. La reflexión pedagógica es una tarea que debe formar parte de ese compromiso ético con el alumno, pues no se puede procurar el desarrollo integral de los mismos si no conocen los fines, principios y características de la educación de hoy. Sin esta reflexión, tampoco se podría tener un enfoque claro de la realidad educativa ni mucho menos tomar decisiones pertinentes sobre los contenidos a enseñar, instrumentos- entre otros recursos didácticos.
Hoy se entiende como educación al proceso arduo e inacabable de humanización, de interculturación y autoperfeccionamiento de la persona (Tames:1992), entonces sin la actitud reflexiva del profesional en educación y sin esa sensibilidad necesaria para entrar en las mentes y corazones de sus alumnos, dicha misión transformadora carecería de sentido.
Por estos motivos, la filosofía de la educación es fundamental,no como un conglomerado de ideas filosóficas aplicadas a la educación; como una ciencia humana práctica que le permita al maestro desarrollar una mirada crítica y profunda sobre su propia práctica educativa.
¿Qué es, entonces, la Filosofía de la Educación?
La Filosofía de la Educación, es una disciplina vinculada con la antropología y la ética, es una ciencia humana teórico-práctica y utilitaria, que tiene por objeto de estudio la educación como fenómeno transformador y sus principios últimos.
Es una parcela de las Ciencias de la Educación sobre las bases antropológicas y éticas principalmente (ambas ramas de la filosofía), que orienta el quehacer educativo, por cuanto exige un conocimiento amplio de la naturaleza humana.
Es una ciencia autónoma que posee un objeto de estudio y métodos. Por un lado, se interrelaciona con otras disciplinas como la pedagogía, didáctica, psicología, sociología, puesto que abarcan como objeto material el fenómeno educativo. Por otro lado, busca conocer el SER de la educación (concepto, principios y fines), como objeto formal.
Es teórico práctica y utilitaria simultáneamente. La perspectiva teórica busca determinar los principios explicativos y constitutivos de la educación, esencia y significado. La perspectiva practica abarca los problemas que se suscitan en el quehacer pedagógico, cuando los fines educativos se conectan o no con la totalidad de la vida humana. También, constituye un saber orientador de la praxis educativa. Le ayuda al maestro a tomar conciencia , a captar el sentido y valor de su propia disciplina: motivar el proceso que libera, evoluciona y transforma a los individuos y sociedades.
Tutoría y el Desarrollo Humano
El desarrollo humano integral es el aprovechamiento máximo de las potencialidades de la persona mediante una oportuna orientación personalizada y humanitaria que promueva, el logro de aprendizajes, habilidades, destrezas, competencias y actitudes, en el ámbito personal, social y académico. En este panorama, la tutoría como sistema gradual y con un enfoque formativo, promueve, favorece y refuerza el desarrollo del alumno en lo físico, psicológico y social, puesto que tiene por finalidad orientarlo a potenciarse a sí mismo y a construir su proyecto vital.Además existen diversas causas que son fundamento de la acción tutorial para el desarrollo integral, que son motivo del vínculo estrecho entre la orientación educativa y el crecimiento de la persona.
Primero, frente a la complejidad del sistema educativo formal y estructura global (estudio, profesión, etc) el alumno debe tomar decisiones vocacionales. Una labor tutorial pertinente de orientación vocacional-ocupacional sería la de guiar al alumno al descubrimiento de sus aptitudes personales, organización del tiempo/ trabajo, etc.
Segundo, toda persona necesita desarrollar un autoconcepto, conocerse a sí mismo, valorarse y aceptarse. La tutoría le ayuda a identificar y maximizar sus potencias.
Tercero, la tutoría es la oportunidad de que el alumno tenga un espacio de diálogo con un orientador-maestro, que con su experiencia de vida podrá asistirlo en la búsqueda de valores que den sentido a su propia existencia.
misspaoh@gmail.com
Perfil del Tutor
El tutor debe ser /debe:1.ASERTIVO
2.AUTOCONOCERSE
3.CONCILIADOR
4.LIDER
5.PROACTIVO
6.ORIENTADOR
7.COOPERATIVO E INVESTIGADOR
8.DINAMICO, CON CAPACIDAD DIRECTIVA
9.EMPATICO
10.COMUNICADOR EFICAZ
11.CRITICO-CONSTRUCTIVO
1.ASERTIVO: Se expresa de manera efectiva, meditando cada palabra y haciéndolo oportunamente tanto para expresar acuerdo o desacuerdo, elogio o crítica. Hace ver sus sentimientos sin afectar los del otro.
2.AUTOCONOCERSE: Reconoce sus fortalezas, debilidades, limitaciones y potencialidades que lo hacen conciente de sí mismo y de la realidad, haciéndolo capaz de identificar prejuicios y estereotipos. Se autogobierno y reflexiona sobre sí mismo.
3.CONCILIADOR: Genera espacios de consenso, la negociación de intereses sin tomar partida por uno en especial, promueve la no violencia en la resolución de conflictos. Toma en cuenta los intereses de todos los implicados, " toda contribución es valiosa" y busca adoptar una decisión de común acuerdo entre las partes.
4.LIDER: Motiva e influye sobre las personas para que se esfuercen voluntaria y entusiásticamente a trabajar en equipo, comprometerse a lograr una meta común. Convence, persuade, reconoce en los demás capacidades y potencialidades para el trabajo cooperativo, además delega funciones. Es capaz de impactar y dirigir respetando las individualidades del resto.
5.PROACTIVO: Es capaz de actuar con anterioridad a que ocurra algo, lo opuesto a reactivo. Visualiza los posibles resultados, los anticipa y propone cambios con audacia y optimismo. Toma decisiones responsables y adecuadas demostrando firmeza y seguridad.
6.ORIENTADOR: Guía y acompañamiento del maestro/ tutor en el proceso educativo del alumno. Implica observación, planificación, organización, compromiso, simpatía, reflexión, asesoramiento, educación, formación, implementación continua de los programas tutoriales, atención a la diversidad y apoyo a los alumnos en la elaboración de sus planes de vida.
7.COOPERATIVO E INVESTIGADOR: Promueve espacios de cooperación y trabajo en equipo además de poseer una capacidad de búsqueda o indagación, curiosidad científica, capacidad de estructuración, sistematización y orden lógico.
8.DINAMICO, CON CAPACIDAD DIRECTIVA Y ORGANIZADORA: Poseer un estilo de dirección cooperativo para encauzar el trabajo y voluntad de los alumnos. Debe ser enérgico en su actividad tutorial. Capaz de planear, ejecutar, controlar y evaluar normativamente la marcha de los proyectos de vida de sus alumnos.
9.EMPATICO: Ser capaz de sentir y pensar como el alumno. Supone estrechar vínculos en él para conocerlo de modo intuitivo y compenetrarse con sentimientos de modo prudente y sensato.
10.COMUNICADOR EFICAZ: Escucha a sus alumnos antes de emitir un juicio. Promueve el diálogo abierto, es cortés en su trato. Hace uso de las habilidades comunicativas para expresarse objetiva e inter-subjetivamente.
11.CRITICO-CONSTRUCTIVO : Emite juicios de valor que ayudan a perfeccionar al alumno, es decir que suman en su crecimiento. Hace ver los errores como lecciones y destaca las acciones acertadas con prudencia.
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